• 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
,
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
donados
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
arboles salvados
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
litros ahorrados

Catégories

El acceso a la cultura: ¿un privilegio o un derecho? ¡Posiciónate!


Según la Unesco, la cultura junto con el diálogo intercultural tienen un gran potencial “como medios para lograr la paz y el desarrollo sostenible”. 

Sin embargo, el acceso a la cultura así como la diversidad cultural están hoy en día en pleno debate. 

Por un lado, el acceso a la cultura sigue siendo desigualitario ya que depende en gran parte de la capacidad de poder económico, y por otro lado, la combinación de desarrollo tecnológico junto con el modelo económico capitalista, entre otras causas, está contribuyendo a una creciente uniformidad cultural

Ante tal escenario, cabe plantearse: ¿está el acceso a la cultura capitalizado? y como tal ¿se ha convertido en un privilegio?

Por una diversidad cultural accesible para todos

Según el sociólogo francés Pierre Bourdieu, la cultura nunca ha sido tratada como un verdadero derecho accesible para todos. Más bien todo lo contrario. 

Bourdieu, considerado como uno de los más importantes sociólogos contemporáneos, acuñó el término de capital cultural, en referencia a la acumulación de cultura propia de una clase determinada. 

En ese sentido, la cultura se ajusta a los mismos mecanismos que el capital económico y el capital social: son accesibles en mayor o menor medida según el estatus, la clase y el poder económico. 

Además, el capital cultural se adquiere a través de la familia, la escuela y la vida cotidiana, por lo que contribuye a la consolidación y transmisión de desigualdades en relación al acceso cultural en nuestro sociedad. 

Con el fin de entender mejor el impacto del capital cultural en las dinámicas de nuestra sociedad, Bourdieu lo dividió en las siguientes tres diferentes formas: 

  • Capital cultural incorporado: en relación a los hábitos, habitus, en palabras de Bourdieu. Esta vertiente hace referencia a la facultad del ser humano de cultivarse.
  • Por capital cultural objetivado, Bourdieu consideraba los bienes culturales tales como libros, o discos, cuya apropiación está estrechamente relacionada con el capital económico de un individuo o de una clase dada.
  • Capital cultural institucionalizado o en otras palabras, aquellos capitales culturales reconocidos por instituciones, como podrían ser títulos académicos, y que permiten poder beneficiarse del capital cultural en sí.

Regala cultura, dona tus libros usados

Si seguimos la lógica de Bourdieu, entonces compartir cultura donando libros usados, se convierte en un acto totalmente revolucionario por una sociedad más igualitaria y por un acceso a la cultura más justo. 

Cuando se democratiza el capital cultural objetivado, a través de una economía más circular, se va abriendo poco a poco el acceso a la cultura. 

Con la paulatina uniformidad cultural que estamos presenciando, el derecho por un acceso a la cultura justo e igual para todos, es no solamente un derecho básico sino que se convierte además en un elemento de gran importancia social para asegurar la diversidad cultural y conservar sus especificidades del imponente poder unificador de la cultura capitalizada.

Apoya el derecho a la cultura con tus libros usados de la mano de Reciclibros. 

Comparte cultura, comparte el placer de leer. 

Acuerdos internacionales y responsabilidad ciudadana: Acciones solidarias desde la librería de tu casa.


La cumbre del clima COP25, celebrada en Madrid entre el 2 y el 13 de diciembre 2019, concluyó dos días después de lo previsto debido a las dificultades para llegar a un pacto.

Un encuentro, que estuvo rodeado de numerosos titulares y de gran polémica ya que las negociaciones tardaron más de 36 horas en pactar un nuevo acuerdo: el denominado “Chile-Madrid, Tiempo de actuar”.

Sin embargo, parece ser que el acuerdo no ha sido bien recibido por parte de asociaciones ecologistas, entre otras, ya que no se considera que concretice ningún avance respecto al acuerdo de París, que fue aprobado durante la COP21, en diciembre 2015.

Acuerdo de París versus Chile-Madrid: Tiempo de actuar

El acuerdo de París, aprobado durante la conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático celebrado en París entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre de 2015, estableció un marco global para la lucha contra el cambio climático a partir del año 2020.

Entre los principales objetivos, el acuerdo promueve la transición hacia economías bajas en emisiones.

Principales objetivos del Acuerdo de París

Repasamos algunos de los puntos más importantes del Acuerdo de París:

  • Evitar que el incremento global de la temperatura media supere los 2ºC (y que el calentamiento global no ascienda más de 1,5ºC).
  • El compromiso de todos los países a comunicar, cada cinco años, sus avances y situación respecto a los objetivos.
  • Conseguir la reducción de emisiones globales a medio y largo plazo para llegar a la neutralidad de carbono (equilibrio entre las emisiones y las absorciones de los gases de efecto invernadero).
  • 2023: inicio de los ciclos de revisión que tendrán lugar cada cinco años para estimar los balances en relación al incremento de la temperatura global.
  • Antes del 2025: Revisión de la ayuda financiera de 100.000 millones de dólares anuales destinados a países desarrollados para la transformación hacia modelos económicos bajos en emisiones.

Acuerdo Chile-Madrid: Tiempo de actuar

Una de las principales críticas destinadas a este nuevo acuerdo es la falta de acciones específicas.

Entre los puntos que reconoce se destacan la importancia del rol de los gobiernos para tomar acciones climáticas, así como la necesidad de desarrollar diferentes mecanismos para que los derechos de emisiones de CO2 puedan ser intercambiados por los países.

Sin embargo, parece ser que un plan más concreto tendrá que esperar a la Cumbre de Glasgow que será celebrada en 2020.

Y es que, si la ambición de la COP25 era que los diferentes países del mundo se comprometiesen con planes concretos para recortar las emisiones, sólo 84 han dado el paso. Entre ellos España, Francia, Alemania y Reino Unido.

La polémica sigue latente ya que el 55% de los responsables de las emisiones mundiales, entre los que destacan Estados Unidos, Rusia, China e India, no forman parte de dicho compromiso.

Responsabilidad ciudadana: compromiso hacia el cambio y la sostenibilidad

La importancia del rol de los gobiernos y de los diferentes países en la lucha contra la crisis climática y en el compromiso hacia la transición hacia sistemas más sostenibles es vital.

Sin embargo, es también esencial que todos seamos partícipes de esos cambios.

Si entendemos la responsabilidad ciudadana como “la facultad de elegir nuestras acciones”, entonces se abre un amplio abanico de posibilidades para ejercer esa responsabilidad: desde el voluntariado hasta la donación.

Lo importante es saber dónde y cómo participamos como ciudadanos, y qué impacto tiene nuestra participación en la mejora o en el empeoramiento de la crisis climática.

Reciclibros, te invita a tomar acciones solidarias desde tu librería: dona tus libros usados, participa en la economía circular y apuesta por modelos de negocio sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

Quedan menos de 15 días para entrar en 2020, ahora es el momento de actuar.  Pequeños gestos en conjunto pueden lograr grandes cambios.

Último día de la COP25: Conclusiones y próximos pasos

Hoy, 13 de diciembre de 2019, se celebra el último día de la Conferencia de las Naciones Unidos sobre el Cambio Climática, COP25.

El evento, que ha tenido lugar en Madrid desde el pasado 2 de diciembre, ha estado marcado por la constante difusión de noticias sobre la urgente necesidad de implementar cambios concretos y medidas sostenibles con el medio ambiente.

Entre las conclusiones más destacadas de la conferencia hasta la fecha, resalta la necesidad de unión a nivel internacional para preservar el medio ambiente, y la urgencia por implementar medidas para pasar a la acción en 2020 con el fin de llegar a cero emisiones en 2050.

Una conferencia que ha demostrado que aún existe poca unión internacional y que ha puesto en el punto de mira la necesidad de involucrar tanto a países, empresas como a los propios ciudadanos.

Cop25: La Unión Europea pacta rebajar las emisiones a 0 en 2050

A raíz de las intervenciones realizadas durante la conferencia sobre el cambio climático de la ONU, la presidenta de la COP25, Carolina Schmidt, anunció el pasado 11 de diciembre que 73 naciones habían señalado su voluntad para proponer planes concretos a partir de 2020: la denominada Alianza por la Ambición Climática.

Además, Schmidt señaló que también se han unido 14 regiones, 398 ciudades, 878 empresas y 16 grandes inversores en la lucha por la neutralidad climática para el año 2050.

Sin embargo, pese a la voluntad de poner en marcha nuevas medidas más sostenibles, se ha constatado cómo de esas 73 naciones más concienciadas por tomar acción inmediata, éstas no representan más del 10% total de la emisión de gases mundiales.   

Un dato significado que ha puesto en relieve cómo discusiones más controvertidas han sido también protagonistas de esta conferencia. En concreto, la preocupante falta de participación de algunas de las potencias que emiten más gases invernadero, como Brasil, India, China o Estados Unidos, que se encuentra en proceso de retirada del acuerdo de París.

La Fuerza social de la voz del ciudadano: en busca de la justicia climática

La joven activista, Greta Thunberg, ha sido sin duda una de las grandes protagonistas de la cumbre, donde el pasado 11 de diciembre dio un discurso en el que subrayó que la fuerza social podría representar uno de los mayores motores de cambio.

Entre sus mensajes, ha destacado que la emergencia climática que vivimos no se basa “en opiniones o ideologías políticas” sino que son “cifras científicas y globales”.

Thunberg, conocida por sus discursos directos, ha preguntado esta vez a una sala llena de diplomáticos, políticos y observadores internacionales “¿Cómo reaccionan ante esas cifras sin sentir pánico?”.

La activista aportó sin embargo un poco de esperanza ante la crisis climática. Una esperanza que, como mencionó en su discurso, “no va a venir de los gobiernos y de las empresas” sino que “viene de la gente”.

Si “cada gran cambio de la historia ha venido de la gente” como afirma Thunberg, quizás lo que parece haber demostrado la COP25 es la necesidad urgente de colaboración a nivel global.

Cada persona puede poner su granito de arena por el cambio, y el momento es AHORA.

Empresa eco ciudadana: ¿Qué quiere decir?


Con la celebración de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático ubicada en Madrid hasta el 13 de diciembre, la urgente necesidad de reorientar los modelos de negocio está en el punto de mira. 

El Parlamento Europeo declaró a finales de noviembre la “emergencia climática y medioambiental” en un texto que también solicitaba que la Comisión Europea pusiese todas las medidas necesarias para garantizar que las propuestas legislativas y presupuestarias tengan por objetivo limitar el calentamiento global a 1,5ºC como máximo. 

Entre las medidas propuestas, la Unión Europea deberá reducir sus emisiones el 55% en el año 2030 así como recortar las emisiones del transporte marítimo y de la aviación. 

¿Pero cuál es el papel del ciudadano en este contexto? y sobre todo, ¿ qué medidas están a su alcance para apoyar modelos de negocio más sostenibles?

Las empresas eco ciudadanas: ¿cómo funcionan?

Las empresas han ido evolucionando a pasos agigantados en los últimos sesenta años. Si su motor principal era antes el económico, poco a poco, con los cambios sociales, estas han ido desarrollando la necesidad de agregar más compromisos a sus modelos de negocio.

Entre ellos, dos de los más recientes son el capital humano y social a través de la ética de empresa y de los valores sociales a los que el negocio se adhiere. 

¿El siguiente paso? La necesidad de que el capital medioambiental sea también un requisito básico de los compromisos empresariales. Sin embargo, parece ser que aún queda un largo camino por recorrer.

Justamente es, en ese contexto, donde surge el concepto de empresas eco ciudadanas: sistemas económicos que hacen usos más eficientes y sostenibles de las tecnologías y de los recursos naturales, y que producen liderazgo social para aportar beneficios a la sociedad y al ciudadano. 

Estos modelos de negocio ofrecen además la oportunidad al ciudadano de poner su granito de arena contra el cambio climático y participar en una economía más sostenible y social. 

Ecología y consumo: el poder del ciudadano

La toma de conciencia de la necesidad de cambiar ciertos hábitos de consumo es sin duda elemental, sin embargo pasar a la acción no siempre resulta sencillo.

Como ciudadano a veces es de lo más complicado encontrar la línea justa entre la voluntad de contribuir a una sociedad más sostenible, y adoptar las medidas necesarias para cambiar los hábitos de consumo.  

Como todo cambio duradero, la clave está sin duda en tomar pequeñas acciones paso a paso: empezar a participar en la economía circular, informarse sobre los compromisos sociales y medioambientales de las empresas, entender sus modelos de distribución y de producción, etc. 

El ciudadano está sin duda adquiriendo cada vez más poder como consumidor por el mero hecho de poder elegir de manera informada consumir en una u otra empresa. Un acto a primera vista bastante simple pero que a largo plazo se revela un potente generador de cambio.

Desde Reciclibros, te proponemos que tomes una sencilla acción para participar en la transición hacia una sociedad más responsable: dona tus libros usados. 

¡Te esperamos!

La economía circular llega a las estanterías: ¿participas?

La cumbre del clima 2019, que se celebrará en Madrid, está ya a la vuelta de la esquina. Un evento donde se discutirá sobre las medidas necesarias para implementar nuevos sistemas de consumo más sostenibles y responsables, entre otros temas de urgente importancia. 

Ha llegado el momento de replantearse si el modelo de producción predominante de nuestras sociedades debería de seguir estando al orden del día. Un modelo basado en el compra-usa-tira, una economía “lineal” que deja mucho que desear en cuanto a su eficiencia. 


Entonces, ¿qué alternativas existen para poner tu granito de arena contra el cambio climático? 

Aquí es donde entra en juego la economía circular: ¿si en vez de crear desde cero, reutilizamos? ¿Si en vez de tirar productos, les damos un nuevo uso?

¿No sabes de qué te estamos hablando? 

Te damos un ejemplo: ¿Y si en vez de tirar o acumular, tienes la opción de donar tus libros usados?

En este caso, podrías volver a dar utilidad a tus libros de segunda mano, y esa es la idea detrás de la economía circular. 

Te explicamos cómo funciona:

La economía circular para principiantes

Transformar los residuos en recursos es la máxima de la economía circular. 

En España, la necesidad de transicionar hacia un modelo de producción y consumo menos linear empezó a tomar fuerza a raíz de la crisis económica en 2008. 

Sin embargo, parece ser que con la recuperación económica, la voluntad de transición se ha ido estancando, según concluye el Informe sobre la situación de la Economía Circular en España, realizado por la Fundación Cotec. 

¿Qué medidas se podrían tomar entonces? 

La necesidad de poner en marcha un “planteamiento estratégico que involucre de forma proactiva a las ciudades y la ciudadanía”, es una de las principales recomendaciones del informe de Cotec. 

Uno de los primeros pasos que puede dar el ciudadano es justamente reconsiderar aquellos bienes o productos que podrían disfrutar de una segunda vida. Participar en la venta y recolecta de libros usados es un primer paso recomendado para ciudadanos comprometidos con el cambio. 

Según WWF, la economía circular se basa en estos tres conceptos: reducir, reusar y reciclar con el fin de “alargar la vida útil de los productos sólidos y volverlos un recurso”

Una acción simple, pero que supone una revolución en beneficio del planeta. Te contamos algunas de las ventajas: 

  • Disminuye el uso de materias primas, reduciendo drásticamente el uso de recursos naturales, como agua, madera o petróleo necesarios para la fabricación de bienes.
  • Reduce la emisión de gases de efecto invernadero, ya que al reutilizar un producto ya fabricado no requiere de un proceso de producción. 
  • Crea menos residuos
  • Favorece un sistema más sostenible y comprometido con el medio ambiente. 

Donar libros de segunda mano: cómo participar en la economía circular

Se estima que para mantener el ritmo de producción actual, nuestro planeta necesita la “capacidad regenerativa de 1.6 planetas Tierra”, según subraya WWF. 

Una cifra bastante alarmante que apoya la necesidad de cambiar el rumbo hacia sistemas de producción, distribución y consumo que se centren en la reparación y la regeneración

¿Conoces el impacto medioambiental de la producción de libros? 

Se necesitan 19 árboles con el fin de producir 1 tonelada de papel, y teniendo en cuenta que un libro suele pesar de media 400 gramos, un árbol suele producir aproximadamente 130 libros. 

Además, se considera que en el proceso de producción que va desde la tala hasta el empaquetado del papel, se consumen 760 litros de agua para producir solamente 1 kilo de papel.

Por lo tanto, para producir un libro se necesitan 305 litros de agua, sin contar las emisiones de gases de efecto invernadero que incurren en la distribución de los libros.

En Reciclibros apostamos por el cambio, por eso te invitamos a que participes con nosotros en la economía circular: dona tus libros usados, y nosotros nos ocupamos del resto: 

  • Recogida gratuita y sostenible: sólo utilizamos vehículos eléctricos.
  • Economía circular solidaria: el 10% del precio de la venta se destina a asociaciones enfocadas a favorecer la educación y la ecología. 

¿A qué estás esperando para ser parte del cambio? ¡Recicla tus libros de segunda mano!

Kindle vs. Libros de segunda mano: ¿El fin del papel?

Con la llegada de las nuevas tecnologías y de los lectores de libros electrónicos, como Kindle, se vaticinó el final de los libros en papel. 

Un escenario donde se estimaba que la creciente explosión de los ebook conquistaría el mercado provocando la muerte del libro en papel. Sin embargo, parece que la conquista de la tecnología sobre el papel avanza más lentamente de lo imaginado. 

Según el Informe de Comercio interior del Libro realizado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), en el año 208, el 51,2% de las editoriales publicaban en formatos diferentes al papel. Aún así, la facturación de los libros electrónicos tan solo representó un 5% de la facturación anual de 2018. Una tendencia que está en incremento, pero que no representa el augurio del monopolio del libro electrónico.

De hecho, es interesante destacar también que, según el informe, el 87,8% de los libros publicados en formato digital también se publicaron en papel

Entonces, ¿son realmente los libros electrónicos los nuevos reyes de la lectura? y sobre todo, ¿conseguirá Kindle seducir los hábitos de consumo de los lectores?

Libros electrónicos: ¿el nuevo compañero del lector?

La historia del libro electrónico se remonta al año 1971, cuando el empresario estadounidense, Michael Hart, empezó a desarrollar el Proyecto Gutenberg.

La idea detrás del proyecto era la de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos y de dominio público, a raíz de los libros físicos ya existentes. 

Sin embargo, existe una historia menos conocida que considera a una maestra leonesa, Angelita Ruiz, como la precursora del libro electrónico gracias a una fascinante invención: la enciclopedia mecánica

Esta enciclopedia mecánica fue patentada en 1949 y su prototipo, que fue construido en el Parque de Artillería de Ferrol (La Coruña), se encuentra en la actualidad en la exposición permanente del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de la misma ciudad. 

La invención surgió de la necesidad, según la inventora, de aligerar el peso que portaban los estudiantes, pero también de dar un aliciente más a la lectura convirtiéndola en una experiencia mucho más atractiva gracias a la inclusión de sonidos, luz, y la posibilidad de adaptarla a la visión. 

Este libro de texto mecánico, considerado el precursor del ebook, tenía un sistema mecánico a presión que permitía añadir diferentes carretes según las materias. El prototipo nunca se llegó a comercializar, así como la inclusión de luz y sonido tampoco se pudo realizar debido a la falta de tecnología de la época.

Casi setenta años después, los libros electrónicos están en manos de todo el mundo. De hecho, según el Informe 2018 sobre la evolución del mercado digital en España y América Latina de Bookwire, la venta de libros electrónicos creció un 52%. 

Otros datos interesantes, ofrecidos por el barómetro de Hábitos de Lectura y compra de libros en 2017 por la FGEE, afirman que uno de cada cuatro libros en España son leídos en formato digital. 

Sin duda alguna la lectura en Kindle ofrece numerosos beneficios: permite almacenar innumerables libros sin acarrear peso, se adapta a las necesidades visuales del lector y conlleva un consumo más responsable de la lectura al no necesitar de la materia prima de los libros: el papel. 

Entonces, ¿Por qué los lectores aún no se han pasado por completo a Kindle?

Libros de papel: el placer de la lectura sensorial

Los libros físicos siguen estando a la orden del día. De hecho, la tendencia estudiada por la FGEE, muestra que en el año 2018 pese a que las ventas subieron (un 1,6% respecto a 2017), el número de títulos editados tanto en papel como en formato digital descendió un 12,7% con respecto al año anterior. 

La industria del libro físico se enfrenta sin duda a numerosos desafíos: desde la competición con los formatos electrónicos hasta la búsqueda de soluciones sostenibles para la producción y distribución del papel. 

Y es que, en un contexto de crisis climática, donde los incendios están destrozando extensas hectáreas de árboles, entre otros, se plantea la necesidad de poner en cuestión la fabricación de libros en papel.

Pero los amantes de los libros de papel no tienen por qué darse por vencido. Y es que para aquellos que disfrutan la experiencia sensorial de los libros en papel donde el tacto y el olor se vuelven casi tan mágicos como la lectura, existen alternativas para poner un granito de arena contra el cambio climático

Los libros con papel reciclado y especialmente los libros de segunda mano son las mejores opciones para disfrutar el placer de una lectura en papel. 

Libros usados: pon tu granito de arena contra el cambio climático

La necesidad de cambiar nuestros hábitos diarios para minimizar el impacto medioambiental de nuestras acciones está hoy en día en el punto de mira. 

Y es que la forma en que consumimos y sobre todo aprender a identificar nuestras necesidades reales se ha convertido en todo un desafío al que cada vez más ciudadanos se están apuntando.

Una de las acciones más potentes que se encuentran al alcance de todo el mundo es unirse al consumo circular: libros usados de segunda mano, muebles reutilizados, intercambio de bienes, etc.

Sin embargo, la responsabilidad no está sólo en las acciones del consumidor, sino que los proveedores y las industrias culturales también tienen que empezar a avanzar hacia la sostenibilidad.

Justamente a veces el paradigma del consumo responsable se crea en el momento de elegir: ¿es mi acción sostenible si la empresa a la que acudo no utiliza métodos respetuosos con el medio ambiente?

La industria del libro: ¿hacia la venta de libros respetuosos con el medio ambiente?

La asociación de libreros del Reino Unido (British Bookseller’s Association) publicó en 2018 un manifesto para reivindicar la necesidad por parte de la industria del libro de adoptar iniciativas sostenibles a la hora de reducir el impacto medioambiental en la edición y la distribución de libros.

Un llamamiento mundial para la industria cultural de los libros que tiene aún mucho camino por recorrer para llegar a ser medioambientalmente responsable. 

Según una unidad especial para la venta de libros sostenibles que denominaron Green Bookselling Task force, creada a raíz de este manifesto, la asociación de libreros inglesa constató que a nivel nacional tan sólo un 19,3% de los libreros habían contratado un proveedor de energía renovable, y  sólo un 12,3% de las compañías especializadas en venta y distribución de libros medían la huella de carbono de sus proveedores. 

Entre las diferentes alternativas propuestas que recomiendan, destacan:

  • La necesidad de evitar los embalajes de un solo uso
  • Revisar los métodos de distribución de libros para reducir la huella de carbono
  • Pasarse a proveedores a nivel local cuando sea posible.

Tu acción por el planeta: libros de segunda mano y sostenibilidad

Más allá de participar en la economía circular y reutilizar libros usados, es importante aprender a identificar aquellas empresas que consideran el impacto medioambiental y social en todas sus decisiones: desde la producción pasando por la distribución, los proveedores y la contratación. 

Si quieres determinar el impacto medioambiental de tus libros, existen determinados sellos acreditadores que te pueden ayudar a discernir qué tipo de ética mantiene una determinada empresa a la hora de participar en el desarrollo sustentable de la industria de los libros.

Reciclibros tiene dos certificaciones sostenibles: B Corporation y 1% for the planet. 

  • La certificación B corporation es la única certificación que mide todo el desempeño social y ambiental de una empresa para acreditar su impacto positivo tanto en el medioambiente como en la sociedad. 
  • Por otra parte, la certificación 1% for the planetse basa en el principio de que las compañías deberían de proteger los recursos del planeta ya que ellas mismas hacen uso de esos recursos. De esta manera, esta certificación acredita el apoyo de determinadas empresas a asociaciones sin ánimo de lucro que se dedican específicamente a preservar nuestro planeta y sus recursos.

Los compromisos de Reciclibros se basan en la ecología y la solidaridad.

Así, con el fin de reducir las emisiones de CO2, todas las colectas se realizan con vehículos eléctricos (puedes calcular el balance de carbono aquí), además un 10% de los ingresos netos son destinados a asociaciones que trabajan por un mejor acceso a la cultura, la preservación de los recursos y la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión. 

Libros usados y medio ambiente: la importancia del intercambio responsable

Los libros han sido desde su creación una poderosa herramienta para compartir sabiduría y la cultura de los pueblos. Su función era la de difundirse más allá de las limitaciones geográficas y poder llegar al mayor número de personas. 

En los últimos 100 años los libros se convirtieron sin embargo en un símbolo de riqueza intelectual y de curiosidad por el mundo, por lo que se normalizó la posesión de librerías llenas de libros en el hogar. 

¿Estamos perdiendo la cultura del intercambio en beneficio de la cultura de la acumulación?

La necesidad de empezar la transición hacia una economía circular está cada vez más latente, y uno de los primeros pasos a tomar empieza por repensar en el impacto de tus libros. 

Quizás ha llegado el momento de devolver a los libros usados su verdadera utilidad: la de circular y ser compartidos. 

En Reciclibros te ayudamos a compartir la cultura de manera sostenible.