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La economía circular llega a las estanterías: ¿participas?

La cumbre del clima 2019, que se celebrará en Madrid, está ya a la vuelta de la esquina. Un evento donde se discutirá sobre las medidas necesarias para implementar nuevos sistemas de consumo más sostenibles y responsables, entre otros temas de urgente importancia. 

Ha llegado el momento de replantearse si el modelo de producción predominante de nuestras sociedades debería de seguir estando al orden del día. Un modelo basado en el compra-usa-tira, una economía “lineal” que deja mucho que desear en cuanto a su eficiencia. 


Entonces, ¿qué alternativas existen para poner tu granito de arena contra el cambio climático? 

Aquí es donde entra en juego la economía circular: ¿si en vez de crear desde cero, reutilizamos? ¿Si en vez de tirar productos, les damos un nuevo uso?

¿No sabes de qué te estamos hablando? 

Te damos un ejemplo: ¿Y si en vez de tirar o acumular, tienes la opción de donar tus libros usados?

En este caso, podrías volver a dar utilidad a tus libros de segunda mano, y esa es la idea detrás de la economía circular. 

Te explicamos cómo funciona:

La economía circular para principiantes

Transformar los residuos en recursos es la máxima de la economía circular. 

En España, la necesidad de transicionar hacia un modelo de producción y consumo menos linear empezó a tomar fuerza a raíz de la crisis económica en 2008. 

Sin embargo, parece ser que con la recuperación económica, la voluntad de transición se ha ido estancando, según concluye el Informe sobre la situación de la Economía Circular en España, realizado por la Fundación Cotec. 

¿Qué medidas se podrían tomar entonces? 

La necesidad de poner en marcha un “planteamiento estratégico que involucre de forma proactiva a las ciudades y la ciudadanía”, es una de las principales recomendaciones del informe de Cotec. 

Uno de los primeros pasos que puede dar el ciudadano es justamente reconsiderar aquellos bienes o productos que podrían disfrutar de una segunda vida. Participar en la venta y recolecta de libros usados es un primer paso recomendado para ciudadanos comprometidos con el cambio. 

Según WWF, la economía circular se basa en estos tres conceptos: reducir, reusar y reciclar con el fin de “alargar la vida útil de los productos sólidos y volverlos un recurso”

Una acción simple, pero que supone una revolución en beneficio del planeta. Te contamos algunas de las ventajas: 

  • Disminuye el uso de materias primas, reduciendo drásticamente el uso de recursos naturales, como agua, madera o petróleo necesarios para la fabricación de bienes.
  • Reduce la emisión de gases de efecto invernadero, ya que al reutilizar un producto ya fabricado no requiere de un proceso de producción. 
  • Crea menos residuos
  • Favorece un sistema más sostenible y comprometido con el medio ambiente. 

Donar libros de segunda mano: cómo participar en la economía circular

Se estima que para mantener el ritmo de producción actual, nuestro planeta necesita la “capacidad regenerativa de 1.6 planetas Tierra”, según subraya WWF. 

Una cifra bastante alarmante que apoya la necesidad de cambiar el rumbo hacia sistemas de producción, distribución y consumo que se centren en la reparación y la regeneración

¿Conoces el impacto medioambiental de la producción de libros? 

Se necesitan 19 árboles con el fin de producir 1 tonelada de papel, y teniendo en cuenta que un libro suele pesar de media 400 gramos, un árbol suele producir aproximadamente 130 libros. 

Además, se considera que en el proceso de producción que va desde la tala hasta el empaquetado del papel, se consumen 760 litros de agua para producir solamente 1 kilo de papel.

Por lo tanto, para producir un libro se necesitan 305 litros de agua, sin contar las emisiones de gases de efecto invernadero que incurren en la distribución de los libros.

En Reciclibros apostamos por el cambio, por eso te invitamos a que participes con nosotros en la economía circular: dona tus libros usados, y nosotros nos ocupamos del resto: 

  • Recogida gratuita y sostenible: sólo utilizamos vehículos eléctricos.
  • Economía circular solidaria: el 10% del precio de la venta se destina a asociaciones enfocadas a favorecer la educación y la ecología. 

¿A qué estás esperando para ser parte del cambio? ¡Recicla tus libros de segunda mano!

Kindle vs. Libros de segunda mano: ¿El fin del papel?

Con la llegada de las nuevas tecnologías y de los lectores de libros electrónicos, como Kindle, se vaticinó el final de los libros en papel. 

Un escenario donde se estimaba que la creciente explosión de los ebook conquistaría el mercado provocando la muerte del libro en papel. Sin embargo, parece que la conquista de la tecnología sobre el papel avanza más lentamente de lo imaginado. 

Según el Informe de Comercio interior del Libro realizado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), en el año 208, el 51,2% de las editoriales publicaban en formatos diferentes al papel. Aún así, la facturación de los libros electrónicos tan solo representó un 5% de la facturación anual de 2018. Una tendencia que está en incremento, pero que no representa el augurio del monopolio del libro electrónico.

De hecho, es interesante destacar también que, según el informe, el 87,8% de los libros publicados en formato digital también se publicaron en papel

Entonces, ¿son realmente los libros electrónicos los nuevos reyes de la lectura? y sobre todo, ¿conseguirá Kindle seducir los hábitos de consumo de los lectores?

Libros electrónicos: ¿el nuevo compañero del lector?

La historia del libro electrónico se remonta al año 1971, cuando el empresario estadounidense, Michael Hart, empezó a desarrollar el Proyecto Gutenberg.

La idea detrás del proyecto era la de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos y de dominio público, a raíz de los libros físicos ya existentes. 

Sin embargo, existe una historia menos conocida que considera a una maestra leonesa, Angelita Ruiz, como la precursora del libro electrónico gracias a una fascinante invención: la enciclopedia mecánica

Esta enciclopedia mecánica fue patentada en 1949 y su prototipo, que fue construido en el Parque de Artillería de Ferrol (La Coruña), se encuentra en la actualidad en la exposición permanente del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de la misma ciudad. 

La invención surgió de la necesidad, según la inventora, de aligerar el peso que portaban los estudiantes, pero también de dar un aliciente más a la lectura convirtiéndola en una experiencia mucho más atractiva gracias a la inclusión de sonidos, luz, y la posibilidad de adaptarla a la visión. 

Este libro de texto mecánico, considerado el precursor del ebook, tenía un sistema mecánico a presión que permitía añadir diferentes carretes según las materias. El prototipo nunca se llegó a comercializar, así como la inclusión de luz y sonido tampoco se pudo realizar debido a la falta de tecnología de la época.

Casi setenta años después, los libros electrónicos están en manos de todo el mundo. De hecho, según el Informe 2018 sobre la evolución del mercado digital en España y América Latina de Bookwire, la venta de libros electrónicos creció un 52%. 

Otros datos interesantes, ofrecidos por el barómetro de Hábitos de Lectura y compra de libros en 2017 por la FGEE, afirman que uno de cada cuatro libros en España son leídos en formato digital. 

Sin duda alguna la lectura en Kindle ofrece numerosos beneficios: permite almacenar innumerables libros sin acarrear peso, se adapta a las necesidades visuales del lector y conlleva un consumo más responsable de la lectura al no necesitar de la materia prima de los libros: el papel. 

Entonces, ¿Por qué los lectores aún no se han pasado por completo a Kindle?

Libros de papel: el placer de la lectura sensorial

Los libros físicos siguen estando a la orden del día. De hecho, la tendencia estudiada por la FGEE, muestra que en el año 2018 pese a que las ventas subieron (un 1,6% respecto a 2017), el número de títulos editados tanto en papel como en formato digital descendió un 12,7% con respecto al año anterior. 

La industria del libro físico se enfrenta sin duda a numerosos desafíos: desde la competición con los formatos electrónicos hasta la búsqueda de soluciones sostenibles para la producción y distribución del papel. 

Y es que, en un contexto de crisis climática, donde los incendios están destrozando extensas hectáreas de árboles, entre otros, se plantea la necesidad de poner en cuestión la fabricación de libros en papel.

Pero los amantes de los libros de papel no tienen por qué darse por vencido. Y es que para aquellos que disfrutan la experiencia sensorial de los libros en papel donde el tacto y el olor se vuelven casi tan mágicos como la lectura, existen alternativas para poner un granito de arena contra el cambio climático

Los libros con papel reciclado y especialmente los libros de segunda mano son las mejores opciones para disfrutar el placer de una lectura en papel. 

Libros usados: pon tu granito de arena contra el cambio climático

La necesidad de cambiar nuestros hábitos diarios para minimizar el impacto medioambiental de nuestras acciones está hoy en día en el punto de mira. 

Y es que la forma en que consumimos y sobre todo aprender a identificar nuestras necesidades reales se ha convertido en todo un desafío al que cada vez más ciudadanos se están apuntando.

Una de las acciones más potentes que se encuentran al alcance de todo el mundo es unirse al consumo circular: libros usados de segunda mano, muebles reutilizados, intercambio de bienes, etc.

Sin embargo, la responsabilidad no está sólo en las acciones del consumidor, sino que los proveedores y las industrias culturales también tienen que empezar a avanzar hacia la sostenibilidad.

Justamente a veces el paradigma del consumo responsable se crea en el momento de elegir: ¿es mi acción sostenible si la empresa a la que acudo no utiliza métodos respetuosos con el medio ambiente?

La industria del libro: ¿hacia la venta de libros respetuosos con el medio ambiente?

La asociación de libreros del Reino Unido (British Bookseller’s Association) publicó en 2018 un manifesto para reivindicar la necesidad por parte de la industria del libro de adoptar iniciativas sostenibles a la hora de reducir el impacto medioambiental en la edición y la distribución de libros.

Un llamamiento mundial para la industria cultural de los libros que tiene aún mucho camino por recorrer para llegar a ser medioambientalmente responsable. 

Según una unidad especial para la venta de libros sostenibles que denominaron Green Bookselling Task force, creada a raíz de este manifesto, la asociación de libreros inglesa constató que a nivel nacional tan sólo un 19,3% de los libreros habían contratado un proveedor de energía renovable, y  sólo un 12,3% de las compañías especializadas en venta y distribución de libros medían la huella de carbono de sus proveedores. 

Entre las diferentes alternativas propuestas que recomiendan, destacan:

  • La necesidad de evitar los embalajes de un solo uso
  • Revisar los métodos de distribución de libros para reducir la huella de carbono
  • Pasarse a proveedores a nivel local cuando sea posible.

Tu acción por el planeta: libros de segunda mano y sostenibilidad

Más allá de participar en la economía circular y reutilizar libros usados, es importante aprender a identificar aquellas empresas que consideran el impacto medioambiental y social en todas sus decisiones: desde la producción pasando por la distribución, los proveedores y la contratación. 

Si quieres determinar el impacto medioambiental de tus libros, existen determinados sellos acreditadores que te pueden ayudar a discernir qué tipo de ética mantiene una determinada empresa a la hora de participar en el desarrollo sustentable de la industria de los libros.

Reciclibros tiene dos certificaciones sostenibles: B Corporation y 1% for the planet. 

  • La certificación B corporation es la única certificación que mide todo el desempeño social y ambiental de una empresa para acreditar su impacto positivo tanto en el medioambiente como en la sociedad. 
  • Por otra parte, la certificación 1% for the planetse basa en el principio de que las compañías deberían de proteger los recursos del planeta ya que ellas mismas hacen uso de esos recursos. De esta manera, esta certificación acredita el apoyo de determinadas empresas a asociaciones sin ánimo de lucro que se dedican específicamente a preservar nuestro planeta y sus recursos.

Los compromisos de Reciclibros se basan en la ecología y la solidaridad.

Así, con el fin de reducir las emisiones de CO2, todas las colectas se realizan con vehículos eléctricos (puedes calcular el balance de carbono aquí), además un 10% de los ingresos netos son destinados a asociaciones que trabajan por un mejor acceso a la cultura, la preservación de los recursos y la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión. 

Libros usados y medio ambiente: la importancia del intercambio responsable

Los libros han sido desde su creación una poderosa herramienta para compartir sabiduría y la cultura de los pueblos. Su función era la de difundirse más allá de las limitaciones geográficas y poder llegar al mayor número de personas. 

En los últimos 100 años los libros se convirtieron sin embargo en un símbolo de riqueza intelectual y de curiosidad por el mundo, por lo que se normalizó la posesión de librerías llenas de libros en el hogar. 

¿Estamos perdiendo la cultura del intercambio en beneficio de la cultura de la acumulación?

La necesidad de empezar la transición hacia una economía circular está cada vez más latente, y uno de los primeros pasos a tomar empieza por repensar en el impacto de tus libros. 

Quizás ha llegado el momento de devolver a los libros usados su verdadera utilidad: la de circular y ser compartidos. 

En Reciclibros te ayudamos a compartir la cultura de manera sostenible. 

HISTORIA DEL PAPEL

La necesidad de expresarse por escrito que desde siempre ha sentido el hombre le ha llevado a buscar materiales de todo tipo para plasmar su mensaje de forma duradera. En un principio fueron paredes de cuevas, huesos, conchas marinas, cortezas de árbol y hasta caparazones de tortuga. Todo valía, aunque el soporte era efímero.
En el Imperio griego se escribía en cerámica, piedras pulidas, tablillas recubiertas de cera hasta que Alejandro Magno popularizó el uso del papiro fabricado en Egipto. La elaboración del papiro era monopolio real por su alto coste, el tallo de la planta de papiro que nacía en el río Nilo, se mantenía en remojo hasta que sus fibras se separaban, después se cortaba en tiras y se prensaban para eliminar el líquido, el proceso se repetía superponiendo unas tiras horizontales con otras verticales y prensándolo de nuevo para, finalmente, y una vez eliminada toda la savia, pulir el resultado con una pieza de marfil. Los papiros se escribían por una cara y se enrollaban para su conservación y transporte. Gracias a ellos conservamos grandes obras de la antigüedad clásica.
Con el declive de la cultura egipcia decayó el uso del papiro, aunque la necesidad de un soporte similar era cada vez mayor en la cuenca mediterránea. Hacia el siglo II a.C. en la ciudad de Pérgamo, en la actual Turquía, se inventó una técnica de secado y pulido de la dermis de diversos animales como el cordero, la ternera, la gacela o la cabra. Las membranas que se obtenían eran lisas, flexibles, ligeras y lo suficientemente resistentes como para ser escritas por los dos lados.
El pergamino fue utilizado en Europa hasta que en el año 751 d.C. tras la batalla de Talas en Asia central entre árabes y chinos por el control de la ruta de la seda, unos papeleros chinos cayeron prisioneros de los árabes y acabaron revelando el secreto de la fabricación del papel que en su país llevaba fabricándose seiscientos años gracias a las avispas. Un hombre llamado Tsai Lung observó que los hexágonos de los avisperos están construidos con una especie de cartón que las avispas fabrican mezclando su saliva con fibras de bambú. Triturando bambú y morera Tsai Lung obtuvo una pasta líquida que filtrada y secada se convertía en papel.
Los árabes perfeccionaron la técnica china sustituyendo el bambú por trapos de algodón, cáñamo y lino de donde extraían la fibra. Instalados en Al-Andalus en poco tiempo las bibliotecas de los califas fueron las más importantes y la fábrica de papel de Játiva la primera del mundo. Los cristianos europeos comprendieron que era más ventajoso fabricar su propio papel que importarlo en costosos viajes, y así surgió el oficio del trapero que recorría pueblos recogiendo trapos viejos para venderlos a precio de oro al molino de papel donde los trapos sin teñir eran sometidos a un proceso de separación de fibras y trituración. El producto resultante se mezclaba con agua y resina para obtener una pasta. Dicha pasta se metía en un soporte rectangular que era sacudido hasta conseguir escurrir el agua y transformar la pasta en una superficie uniforme y lisa que se prensaba entre dos piezas de fieltro y se dejaba secar. Cada molino introducía su marca de agua o su filigrana que permitía conocer la procedencia del papel.
El papel era un bien escaso y caro utilizado por monjes y eruditos, pero en el año 1450 un invento revolucionó como ningún otro la historia de la cultura: la imprenta. Johann Gutenberg inventa unos moldes reutilizables de plomo con las letras del alfabeto y una máquina capaz de sujetarlos uno al lado de otro para una vez entintados dejar la impresión en el papel.
Con el aumento de los lectores la escasez de trapos para hacer papel fue inmensa y el coste muy elevado. Los molineros intentaron durante siglos varias alternativas como la utilización de pulpa de madera, pero hasta que en el año 1840 no se consiguió la trituración mecánica, el papel siguió siendo un artículo de lujo.
Hoy en día las técnicas de fabricación del papel han sido simplemente mejoradas y depuradas por el añadido de productos químicos, pero la materia prima para la obtención del producto sigue siendo la misma: la madera.
Se ha calculado que para fabricar diez libros de tapa dura se necesita la madera de un árbol. A este ritmo ¿cómo puede la humanidad evitar la desaparición de los bosques? ¿qué podemos hacer nosotros a nivel local? Las respuestas son simples: reemplazar los árboles de forma que por cada árbol cortado haya dos plantados, sustituir poco a poco las coníferas como los pinos que son adultos a los veinte años y los árboles de hoja caduca como las hayas que no son adultas hasta los sesenta, por plantas como el cáñamo o el esparto que crecen en un año.
El reciclaje más que importante es fundamental: una tonelada de papeles reciclados salva la vida de ocho árboles.
Nosotros debemos replantearnos nuestra forma de consumo de papel y de ahí surge la idea de Reciclibros: damos una segunda oportunidad a libros ya leídos por sus dueños para que otra persona los adquiera siendo consciente de que está salvando la naturaleza. En la parte superior de nuestra página web hay un contador que muestra en tiempo real las donaciones de libros recibidas y su equivalencia en árboles salvados y agua ahorrada.
Nosotros ponemos nuestro granito de arena, ahora te toca a ti.